16 jul 2013

Preguntas para no responder


Si la promesa fue amarnos siempre,
¿por qué no mueres
cada vez que me matas? 

Si yo partí con la caricia desinteresada
ante tu pena vehemente
¿por qué ella fue más sincera
que las cicatrices que de mí guardas?

Si en cada examen
arriesgué la nada
por tenerlo todo
y perdí el todo
por un amor que no me dio nada
¿cómo supero tu distancia
si vuelves cuando aún no te marchas?

Y si yo te quise tanto,
y tú -me decías- me querías más que a nada
¿Por qué yo te sigo queriendo
cuando el querer a una no conduce a nada?

1 comentario:

Anónimo dijo...

Veo en tu camino un buen amor, de esos sobre los que se escriben fábulas.
Asúmase como lo que es, compañero, un hombre extraordinario que llenará de sonrisas a quienes tengan la fortuna de acercarse. Nunca me he equivocado en estas cosas, así que confíe en mi.
Abrazos a la distancia, gustosa de leer un nuevo poema suyo.